Cómo seguir transformando tu cuerpo este verano aunque entrenes menos
Cada verano ocurre lo mismo.
Empiezan las vacaciones, cambian los horarios, aparecen los viajes, las comidas fuera de casa y muchas mujeres sienten que todo el esfuerzo realizado durante el año está a punto de desaparecer.
Es un pensamiento muy habitual.
«Ahora que voy a entrenar menos, voy a perder todo lo que he conseguido.»
«Seguro que en septiembre tengo que volver a empezar desde cero.»
«No voy a tener tiempo para hacer entrenamientos de una hora, así que casi mejor lo dejo para la vuelta.»
Sin embargo, la realidad es bastante diferente.
Nuestro cuerpo no pierde masa muscular de un día para otro, ni unas semanas con menos entrenamiento borran todo el trabajo realizado durante meses.
De hecho, uno de los conceptos más interesantes dentro del entrenamiento es precisamente el que puede ayudarte a disfrutar del verano con mucha más tranquilidad: la dosis mínima efectiva.
Entender este concepto cambia por completo la forma de vivir las vacaciones. Porque el objetivo es mantener los estímulos que realmente importan.
Tu cuerpo necesita menos entrenamiento para mantener músculo que para construirlo
Cuando empezamos un proceso de entrenamiento, necesitamos generar suficientes estímulos para que el organismo entienda que debe construir más masa muscular.
Eso requiere tiempo, constancia y una planificación adecuada, pero una vez ese músculo ya existe, la situación cambia.
El organismo no necesita exactamente la misma cantidad de entrenamiento para conservarlo.
Necesita seguir recibiendo señales de que ese tejido sigue siendo útil.
Por eso muchas investigaciones muestran que, durante varias semanas, es posible mantener gran parte de la masa muscular reduciendo el volumen de entrenamiento siempre que la fuerza siga estando presente.
Esta idea resulta especialmente útil durante el verano, porque muchas mujeres pasan de intentar mantener exactamente la misma rutina a abandonar completamente el entrenamiento.
Y entre ambos extremos existe un punto mucho más inteligente.
¿Qué es la dosis mínima efectiva?
La dosis mínima efectiva es, simplemente, la menor cantidad de entrenamiento necesaria para mantener los resultados que ya has conseguido.
Significa entrenar lo suficiente, en verano no siempre necesitas cuatro o cinco sesiones largas para conservar tu progreso.
En muchas ocasiones basta con mantener algunos estímulos clave para que el cuerpo siga interpretando que ese músculo continúa siendo necesario.
Esta forma de entender el entrenamiento también reduce la presión que muchas mujeres sienten durante las vacaciones.
Porque deja de existir la sensación de que, si no puedes hacerlo igual que en invierno, ya no merece la pena hacer nada.
Y eso suele ser uno de los mayores errores.
Los estímulos que no deberías eliminar si quieres mantener tus resultados
Si solo pudieras mantener unas pocas cosas durante el verano, estas deberían ser la prioridad.
Sigue entrenando fuerza al menos dos veces por semana
No hace falta que cada sesión dure noventa minutos, tampoco necesitas entrenar todos los días, pero sí es recomendable mantener al menos dos sesiones de fuerza semanales.
Ese estímulo ayuda a conservar la masa muscular y facilita que la vuelta a la rutina sea mucho más sencilla.
No entrenes siempre «cómoda»
Otro error frecuente es pensar que, como son vacaciones, cualquier entrenamiento sirve, moverse siempre será mejor que no hacer nada.
Pero si quieres mantener músculo, las series deben seguir teniendo cierta intensidad, no hace falta terminar agotada, sí hace falta que el músculo siga trabajando.
No descuides la proteína
El entrenamiento y la alimentación siempre van de la mano.
Durante las vacaciones solemos prestar menos atención a las comidas y muchas veces la proteína pasa a un segundo plano.
Sin embargo, sigue siendo uno de los nutrientes más importantes para conservar la masa muscular.
No hace falta comer perfecto.
Pero sí intentar que en las comidas principales exista una fuente de proteína de calidad.
Muévete aunque no entrenes
Caminar más, subir escaleras, nadar, pasear después de cenar, jugar con los niños.
Todo ese movimiento suma, el entrenamiento ocupa una pequeña parte del día.
La actividad física que realizamos el resto del tiempo también influye en nuestra composición corporal.
Cómo organizar las vacaciones sin sentir que estás perdiendo el tiempo
Existe la idea de que, si no puedes seguir tu planificación habitual, no merece la pena entrenar.
Pero la experiencia nos demuestra exactamente lo contrario.
Dos o tres entrenamientos de fuerza de treinta o cuarenta minutos.
Más pasos diarios.
Intentar mantener horarios razonables.
Y una alimentación flexible, pero con cierta estructura.
Eso suele ser suficiente para llegar a septiembre manteniendo prácticamente todo el trabajo realizado durante el año.
No hace falta hacerlo perfecto.
Hace falta seguir enviando al cuerpo el mensaje de que quieres conservar lo que has construido.
Los errores que hacen que septiembre parezca un nuevo comienzo
Curiosamente, la mayoría de las mujeres no pierden tantos resultados durante el verano como creen.
Lo que realmente cuesta recuperar no suele ser el músculo.
Suelen ser los hábitos.
Cuando pasan varias semanas sin entrenar absolutamente nada, disminuye mucho la actividad diaria, desaparece cualquier estructura en la alimentación y dejamos de prestar atención incluso a aspectos básicos como la proteína o el descanso, la vuelta resulta mucho más difícil.
Y entonces aparece esa sensación de estar empezando desde cero.
No porque el cuerpo haya cambiado tanto.
Sino porque cuesta volver a construir la rutina.
Otro error frecuente consiste en intentar compensar todo durante septiembre.
Entrenar todos los días.
Hacer muchísimo cardio.
Reducir drásticamente las calorías.
Después de varias semanas con menos actividad, el cuerpo necesita volver a adaptarse poco a poco.
Intentar recuperar dos meses en una semana solo aumenta el riesgo de fatiga, lesiones y abandono.
¿Por qué hay mujeres que progresan con estrategias diferentes?
Una de las preguntas más habituales es por qué dos mujeres pueden seguir entrenamientos muy parecidos y obtener resultados distintos.
La respuesta está, en parte, en la capacidad individual de recuperación.
Hay mujeres que toleran muy bien un volumen elevado de entrenamiento.
Pueden realizar más series, recuperan rápido y progresan aumentando la cantidad de trabajo.
Otras, sin embargo, obtienen mejores resultados cuando reducen el volumen y aumentan la calidad de cada serie.
No necesitan hacer más ejercicios.
Necesitan hacer mejor cada repetición.
Por eso no existe un único entrenamiento perfecto para todas.
La planificación siempre debe adaptarse a las características de cada mujer, su nivel de entrenamiento, su capacidad de recuperación y su momento vital.
El verano no tiene por qué frenar tu transformación
Muchas veces vivimos las vacaciones con la sensación de que son un paréntesis.
Como si durante unas semanas todo quedara suspendido hasta septiembre.
Pero el cuerpo no entiende de calendarios.
Entiende de hábitos.
Si mantienes el entrenamiento de fuerza, cuidas mínimamente tu alimentación, sigues moviéndote y no abandonas completamente la rutina, septiembre no será un reinicio.
Será simplemente la continuación del trabajo que ya llevas meses construyendo.
Y probablemente esa sea una de las diferencias entre las mujeres que consiguen mantener sus resultados año tras año y las que sienten que cada septiembre vuelven a empezar desde el principio.
¿Qué tiene que ver esto con el método Fitmylegs?
En Fitmylegs planificamos el entrenamiento teniendo en cuenta que la vida no siempre permite entrenar igual.
Por eso enseñamos a nuestras alumnas a adaptar el entrenamiento cuando llegan las vacaciones, el trabajo cambia o aparecen semanas con menos tiempo.
Porque el objetivo no es entrenar perfecto los 365 días del año.
El objetivo es mantener una estrategia que puedas sostener durante mucho tiempo y que siga dando resultados.
Si quieres conocer cómo adaptamos el entrenamiento a cada etapa del año y a las necesidades de cada mujer, puedes escribirnos por WhatsApp y estaremos encantadas de ayudarte.
No necesitas que este verano sea perfecto. Solo necesitas no abandonar todo aquello que te ha traído hasta aquí.